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El dragón y el anillo mágico 🏰

Disfruta de este cuento de dragón, uno de los mejores cuentos de dragones para niños y niñas. 

Además disfruta de la categoría de cuentos de dragones que tenemos en nuestra web.

Cuentos de castillos y dragones

Cuentos cortos de dragones

Había una vez en la tierra de los dragones míticos. Un castillo muy oscuro, donde vivía un dragón muy grande y fuerte que era el protector de un anillo mágico. 

Este anillo era muy anhelado por los ciudadanos del pueblo, ya que al poseer este anillo podrían reinar en la Tierra de los dragones míticos. 

Muchas personas soñaban con ir a ese castillo para robar el anillo. Pero todos le temían al dragón

Entre todos los ciudadanos, había un chico con un gran ego que soñaba con convertirse en la persona que gobernara dicho pueblo y los dragones que habitaban en él. 

El chico sabía que para gobernar, necesitaba el anillo mágico. Así que no le quedó más remedio que ir al castillo. 

Una noche como otra, emprendió su camino hacia el castillo, sin importar lo temible que fuera el dragón. 

Cuando iba por el bosque escuchó un fuerte ruido; sus piernas comenzaron a temblar, y gritó. 

  • “¿Quién anda ahí?”. 

“Hacia donde vas a estas horas de la noche” – susurraba una voz misteriosa. 

  • “Voy hacia el castillo del dragón” – dijo el chico.

“Sabes que ir hacia ese castillo es tu perdición” – seguía susurrando la voz misteriosa. 

“No me importa lo que digas, seguiré mi camino” – dijo el chico. 

El joven seguía su rumbo, pasaban horas, pero el camino cada vez se tornaba más y más lejos. 

Otra vez escuchó la voz. 

“Hacia dónde va un joven como tú, a luchar contra un dragón que nadie puede vencer”. – continuaba la voz misteriosa. 

El chico no paraba de temblar, pero su ego no lo dejaba rendirse y dijo. 

  • “No sé quién eres, ni qué quieres, pero sé que iré por mi anillo”. 

El joven continuó y llegó al castillo del dragón. 

Cuando estaba en la puerta del castillo, esta se abrió por sí sola.

 El joven entró y escuchó nuevamente la voz misteriosa. 

  • “¿Has llegado muy lejos, no tienes miedo?”. 

En ese entonces el chico entendió que se trataba del dragón y dijo. 

  • “Muéstrate dragón, vengo por el anillo”. 

Risas malvadas comenzaron, esto hizo dudar al chico, si en verdad se trataba del dragón u otro ser mitológico. 

El chico comenzó a correr y cayó por un barranco. 

Al despertar, ya que había quedado aturdido, vió un lago lleno de colores. 

De pronto se acercó, y salió el feroz y gran dragón. 

Este no era un dragón como lo imaginaba, con alas, de color negro y que escupía fuego. Este dragón era muy parecido a un dragón de Guivre. 

Si no sabes como son, pues los dragones de Guivre no poseen ni patas, ni alas, eran muy parecidos a serpientes. 

Cuando el dragón salió por completo, le dijo al chico. 

  • “¿Qué buscas aquí, acaso no tienes miedo?”. 

El chico atemorizado, pero con valentía respondió. 

  • “No te tengo miedo, además, vengo por el anillo y no me iré sin él”. 

El dragón admiraba que este chico era la primera persona que se atrevía a entrar a su castillo. 

“Admiro tu valentía, pero tu ego te ha traicionado” – dijo el dragón. 

El chico no podía entender a que se refiere el dragón. Entonces preguntó. 

  • “¿A qué te refieres con mi ego?” 

“Acaso no escuchaste la voz que te hablaba todo el camino”. – dijo el dragón.

El chico respondió.

  • “Si, se que eras tú”. 

“Te has equivocado, la voz siempre fue tu conciencia, pero tu ego es mayor y no le hiciste caso. Ahora pagarás las consecuencias”. – dijo el dragón.

El dragón fue a devorar al chico, este estaba indefenso y no sabía qué hacer, así que solo le quedó cerrar los ojos y esperar lo peor. 

De repente escuchó una voz que dijo. 

  • “Abre los ojos”

El chico abrió los ojos y estaba en su casa. No entendía cómo había llegado allí. 

Frente a él había un pequeño búho y le dijo. 

  • “Soy el protector del bosque. Mi deber es proteger a todos del castillo. Nadie se había acercado tanto, mucho menos cuando su conciencia lo quería detener”. 

“El dragón que viste fue solo en tus sueños. Cuando entraste a la cueva y caíste por la barranca, yo te traje de vuelta antes que el dragón te encontrará. Pero aún así, quise que vieras en tus sueños lo peligroso que puede ser el dragón” – dijo el búho. 

El chico estaba confundido y preguntó. 

  • “¿Qué sucede si vuelvo?, ¿en realidad existe el anillo?”. 

El búho respondió. 

  • “Si alguien se atreve a cruzar el bosque para llegar al castillo, siempre estaré ahí para cuidarlos. Además, el anillo está protegido por el dragón, porque solo él puede controlar el poder que tiene”
  • “Si el anillo cae en manos equivocadas, la paz que tenemos con los dragones y que existe en el pueblo, terminará y comenzará la guerra”. 

El chico había entendido que su ego lo había llevado a equivocarse y querer ser el que gobierne a los dragones y el pueblo, estaba mal. 

Desde ese entonces, cada niño que pensaba ir al castillo, el chico junto al búho, lo impedían.

Historias de dragones cortas

Esperemos que te haya gustado este cuento corto de dragones para preescolar. Además, te invitamos a seguir disfrutando de los cuentos de dragones muy cortos

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